Quedó habilitada al público la totalidad del primer piso del MNBA que desde ahora se destinará a la exhibición de la colección permanente de arte argentino de los siglos XIX y XX. Con esta inauguración se completa el proyecto de renovación museológica y museográfica de las salas del Museo, que incluye la incorporación de las dos salas donde se exhibirán las obras del arte de las primeras culturas de nuestro territorio -arte precolombino del Noroeste argentino y textiles andinos- junto a las tablas, los ‘enconchados’ de la Conquista de México del siglo XVII.
Paralelamente, se inauguró en el ingreso al museo, sobre la avenida del Libertador, la escultura “Babel-Buenos Aires”, obra del escultor Raúl “Pájaro” Gómez, proyecto y realización donado por el artista con el aporte económico de la Asociación Amigos del MNBA.
Objetivos generales
Tres objetivos fundamentales han guiado esta reorganización integral:
a) la exhibición de una mayor cantidad de obras del patrimonio del Museo, hasta entonces custodiadas en la reserva museográfica;
b) el cumplimiento de cargos de exhibición incluidos en diversos legados y donaciones;
c) la remodelación y refacción de las salas de exposición para adecuarlas a criterios museológicos y museográficos actualizados, incluyendo la incorporación de textos didácticos preparados por los investigadores y el Departamento de Educación del Museo.
Nuevo guión y remodelación de las salas de la planta baja, Colección Europea siglos XII a XX
La primera etapa de esta renovación integral fue inaugurada el 30 de marzo de 2004 y consistió en la habilitación de las primeras trece salas de la planta baja, dedicadas al arte internacional de los siglos XIX y XX, que exhiben la obra de los maestros del preimpresionismo e impresionismo, los ‘macchiaioli’ italianos, los pintores españoles entre la academia y la modernidad, los simbolistas, los vanguardistas del siglo XX, las diversas tendencias europeas de 1920 y 1930, y los artistas de la segunda posguerra hasta la década del 60, además del conjunto de la colección Santamarina. También se incorporó una nueva sala dedicada al Simbolismo. La segunda etapa, inaugurada en el mes de julio, abarcó las salas del patrimonio medieval, renacentista y barroco hasta la primera mitad del siglo XIX francés.
Como resultado de este nuevo guión, se lograron exhibir en la planta baja casi 60 obras más que las expuestas con anterioridad, renovándose el guión, la museografía y los sistemas de seguridad existentes. Se ha provisto a estas salas de sensores y barreras infrarrojas con fondos aportados por la Secretaría de Cultura de la Nación.
Al desafectar de las exposiciones temporarias nuestra Sala Mayor (107, primer piso), se ha recuperado un área de 1.200 m2 para la exhibición permanente del arte argentino moderno y contemporáneo. En ella se presentan obras de las colecciones del museo desde 1911 hasta fines de los años ochenta, de acuerdo con un guión histórico-crítico que aprovecha los recursos museológicos actuales para acercar las obras a los distintos públicos.
Salas del primer piso
Las salas del primer piso se han reservado para la exhibición de las colecciones de arte precolombino, colonial, argentino y rioplatense que constituyen el acervo más exclusivo, comprehensivo y valioso del Museo Nacional de Bellas Artes.
Brindar algunas cifras es importante para dar la medida del proyecto emprendido.
A los 850 metros lineales obtenidos por la remodelación de varias salas del. primer piso se agrega el área de 1.200 m2 de la Sala Mayor, que en la nueva numeración será la 107 y a la que se han añadido 380 metros lineales de exhibición al desafectarla de su uso como recinto para exposiciones temporarias. El tramo final –y el más extenso- alberga una selección de la colección de Arte Argentino del patrimonio del Museo entre fines de la década del 20 y 1990. De este modo, tomando en cuenta la totalidad de las salas del primer piso, se exhibirán más de 471 obras, muchas de las cuales el público tendrá el gusto de reencontrar o la sorpresa de ver por primera vez.
El guión de arte moderno y contemporáneo, junto a la pintura y la escultura, revaloriza el grabado, incorporando una importante proporción de estampas de nuestras colecciones. El Gabinete de estampas es un núcleo consagrado a la obra gráfica que brinda un interesante panorama desde la década del 40 hasta el 70.
La Sala Mayor (107) se inauguró en 1982, acorde a los máximos requerimientos técnicos y museográficos del momento. En la presente remodelación se han recuperado los dos ventanales originales que permiten el ingreso de luz natural convenientemente filtrada. Asimismo, se renovaron íntegramente la aislación hidrófuga del techo, el cableado eléctrico y los artefactos de iluminación. Simultáneamente se amplió y actualizó la tecnología del sistema de sensores de alarma.
El color incorporado a la arquitectura en determinados núcleos temáticos colabora a crear distintas atmósferas que enfatizan los contenidos conceptuales.
Desde una propuesta didáctica, se aplicaron diversos niveles de información por medio de textos específicos en las paredes teniendo especial cuidado de informar sin interferir en la contemplación de las obras. Además, se incorporó un área de información con video donde se da cuenta de experiencias efímeras de la década del 60, happenings y ambientaciones, que complementan la actualización histórica y museológica.
A lo largo del recorrido se han diseñado vitrinas construidas con materiales adecuados para la conservación de las obras o documentación que exhiben. Se ha utilizado tecnología de iluminación por fibra óptica y fuentes lumínicas dimerizadas.
También, se han diseñado asientos para funcionar como puntos de descanso para el visitante en su recorrido. Una rampa para acceso de discapacitados completa la renovación edilicia.
Próximamente se establecerá un sistema amplio y diferenciado de visitas guiadas que incluye un circuito de esculturas argentinas para no videntes, donde los visitantes podrán apreciar por el tacto e información en Braille. También se introducirá un sistema portátil de visita grabada, las audioguías, en español e inglés.
Este emprendimiento fue proyectado por la Dirección del Museo, con la participación entusiasta y decidida del personal de la institución, siendo responsable del proyecto curatorial la licenciada María José Herrera, con la colaboración de María Florencia Galesio; del guión museográfico la diseñadora Valeria Keller y la museóloga Mariana Rodríguez y, de la restauración, Marta Inés Fernández y el equipo a su cargo. La totalidad de las obras fue financiada por la Asociación Amigos del Museo, con acuerdo y participación de la Secretaría de Cultura de la Nación y el apoyo decidido de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Museos.
Sobre la secuencia museológica del primer piso
Las salas de Arte Argentino del siglo XIX despliegan las obras de artistas extranjeros y criollos. Las primeras vistas de Buenos Aires, las costumbres del campo y la ciudad, incorporan el valioso material iconográfico de nuestros primeros grabadores. Obras de Prilidiano Pueyrredón, Cándido López y los pintores de la llamada Generación del Ochenta dan cuenta del afianzamiento de las artes y sus instituciones en la segunda mitad del siglo XIX hasta la introducción de las innovaciones de la pintura luminista a comienzos del siglo XX.
En el mismo piso la sala “María Luisa Bemberg” alberga una colección de veintisiete obras de maestros rioplatenses, donada por la coleccionista al Museo Nacional de Bellas Artes a través de sus hijos, en 1995. La inauguración de esta sala –en diciembre de 2004- permitió el ingreso definitivo al Museo de este valioso conjunto, que reúne a seis pintores y una escultora de ambas orillas del Río de la Plata. Seis pinturas de Pedro Figari (1861-1938), dos de Joaquín Torres García (1874-1949) y ocho de Rafael Barradas (1890-1929) conforman el grupo uruguayo; cuatro de Emilio Pettoruti (1892-1971), seis de Xul Solar (1887-1963) y una escultura de Alicia Penalba (1918-1982) integran el argentino.
En el entrepiso (Mezzanina, sala 106) se ingresa al extenso panorama del siglo XX que comienza con el núcleo temático El Dictamen del Salón, los Salones Nacionales entre 1911 y 1940. El conjunto permite apreciar las variaciones del gusto oficial presentes en el Salón Nacional. Contiguo, el núcleo Fuera de Salón exhibe las estampas de los denominados Artistas del pueblo, quienes utilizaron el grabado como medio para difundir sus imágenes de crítica social. En Interiores y Paisajes, las miradas subjetivas se presentan pinturas en torno a 1920. En un apartado especial, La Boca: aproximación intimista a la realidad muestra obras entre 1920 y 1940 inspiradas o producidas en el ambiente cultural del barrio portuario. Con La Llegada de lo Nuevo se presentan las vanguardias de los años 20 en la pintura y la escultura.
Descendiendo la rampa se ingresa a la Sala Mayor (107), donde se suceden obras del siglo XX, a través de sectores titulados Los lenguajes del arte moderno; Modernidad y tradición (1930-1940); Diversidades figurativas (1940-1950); El arte de lo imaginario: el surrealismo en la Argentina entre 1930 y 1980; Las formas inventadas de la vanguardia, la geometría en la década del 40; Líbero Badii; La poesía de la geometría, la abstracción en la década del 50; La materia y su circunstancia, el informalismo, fines de la década del 50; La imagen del hombre, la neofiguración, década del 60; Gabinete de estampas (1940-1970); La alegría de la modernidad, el arte Pop y En medio de los medios, obras y experiencias efímeras de la década del 60; La obra abierta, arte óptico y cinético-lumínico de la década del 60; Los lenguajes de la abstracción, década del 70; La realidad y su imagen, los realismos, década del 70; La historia del arte revisitada, década del 80 y Del concepto al objeto, arte conceptual entre 1960 y 1990.
El total de obras expuestas en esta Sala Mayor es de 201, e incluye dibujos, grabados, libros de artista, pinturas, esculturas e instalaciones.
En síntesis, si se tienen en cuenta las 318 obras expuestas de la planta baja, las 500 del primer piso y las fotografías y pequeñas muestras temáticas que se presentan en el segundo piso -a las que se suman las 221 actualmente cedidas en comodato al Museo Nacional de Bellas Artes, sede Neuquén- desde el próximo mes será posible ver más de un millar de obras de nuestro Museo. Creemos que de esta forma damos respuesta a una legítima inquietud de la sociedad y al deber de todo museo de ofrecer al público lo mejor de su patrimonio.
Museo Nacional de Bellas Artes
Av. Del Libertador 1473 (1405) Buenos Aires
Tel: (5411) 4803-0802/4691/8817